Buscando tu camino...
Salimos al mundo a la búsqueda de nuestros sueños e ideales, pese a saber que a menudo imaginamos en lugares remotos lo que en realidad está al alcance de nuestras manos. Cuando descubrimos el error, nos damos cuenta del largo tiempo que perdimos buscando tan lejos aquello que teníamos tan cerca. Nos dejamos entonces atormentar por el sentimiento de culpa, por los pasos errados, la vana búsqueda y el dolor que causamos.
No debería ser así: aunque el tesoro que anhelas esté enterrado en tu casa, sólo lo encontrarás cuando te alejes...
Si el camino que recorres es el de tus sueños, comprométete con él. No dejes abierta la puerta de salida, con la excusa de que "esto es más o menos, pero no es lo que busco". Esta frase tan utilizada guarda dentro de sí la simiente de la derrota.
Asume tu camino. Aunque hayas de dar pasos en falso, aunque tengas que destruir y construir constantemente, aunque sepas que puedes dar más de ti. Si aceptas tus posibilidades en el presente, con toda certeza mejorarás en el futuro.
A un maestro japonés le dieron una hermosa parcela para que construyese en ella un monasterio. Éste debía emprender un viaje y ausentarse por un tiempo, así que dejó la construcción en manos de sus discípulos.
A su vuelta, cinco meses más tarde, las obras no habían empezado todavía. Los discípulos habían encargado varios estudios a los arquitectos locales. Uno de ellos le preguntó al maestro: ¿Cuál de los proyectos debemos llevar adelante? ¿Cómo proceder para tomar la decisión acertada?
El maestro respondió: Cuando se quiere el bien, los resultados son siempre buenos.
Liberados así del miedo a errar, tomaron una decisión y el resultado fue magnífico. De la misma manera, afronta tu camino con valentía, no temas la crítica de los demás. Y sobre todo, no dejes que tu propia crítica te paralice.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Hoy más que nunca me siento muy identificada con tu escrito, Ángela. Sobre todo, por este momento que nos ha tocado vivir, en el que a veces damos palos de ciego sin saber realmente si el terreno que pisamos es firme.
ResponderSuprimirPero no hay otra opción que seguir caminando en dirección hacia nuestros sueños, por mucho que nos cueste.
Un beso enorme
No sabemos si la vida realmente a veces es complicada o es que nosotros nos empeñamos en complicárnosla... lo que sí es verdad es que hay que hacer lo máximo posible para ser felices con nuestras vidas, porque sino, ¿Merece la pena algo de lo que hagamos?
ResponderSuprimirBueno, espero que estés bien por Málaga (tuve la suerte de hablar hace poco con tu padre y me dijo que estábais ahí liadillos con las opos)Os mando un besazo para todos
Gracias, Ángela. Estamos muy bien (Sergio ha aprobado dos exámenes, y estamos muy contentos; aunque yo no he tenido la misma suerte, me alegro mucho por él, porque es casi como si hubiera sido yo ^_^).
ResponderSuprimirYa queda menos para veros; y las ganas de ir son cada vez mayores :)
Un besazo para todos vosotros también